La buena mesa en la Ruta del Vino de Rueda

En una tierra de vinos, la gastronomía aparece como fiel aliado para enaltecer las virtudes de la cultura y de las costumbres de una ruta marcada por la variedad de tres territorios como son Valladolid, Segovia y Ávila.

L

a Ruta del Vino de Rueda ofrece un recorrido gastronómico en el que sus afamados vinos blancos, y sus sorprendentes tintos, acompañan en la mesa a muy diferentes estilos de cocina. Si en la variedad está el gusto, la amplia oferta de restaurantes con sus diferentes especialidades de esta zona, nos pide sentarnos a la mesa una y otra vez durante la visita, la escapada o la estancia en tierras del verdejo.

Una parada de bienestar y descanso en Olmedo encuentra el complemento perfecto a la hora de la comida o la cena en el restaurante El Hontanar de Castilla Termal Balneario de Olmedo para deleitarnos con una cocina tradicional y de mercado que apuesta por los productos de cercanía para descubrirnos toda la tradición de pequeños productores. Los asados y las jornadas de caza, micología y matanza, entre otras, hacen que sentarse a la mesa de El Caballero de Olmedo, situado en el antiguo Convento de San Francisco, sea uno de los pasos obligados cuando se decide realizar una visita sensorial en la historia a través de su Parque temático del Mudéjar de Castilla y León y el Palacio Caballero de Olmedo entre otros atractivos culturales.

Entre visita y visita, entre copa y copa, cruzamos la extensión de viñedo para llegar a Medina del Campo con su imponente Castillo de la Mota. Una población llena de vida en la que el vino se entrelaza con lo cotidiano y no podemos más que unirnos a las costumbres locales y visitar varios establecimientos donde el verdejo es el vino rey en las barras como la de La Mejillonera, con sus especialidades de mejillones y pulpo y un aire renovado que nos hace viajar a diferentes lugares del mundo sin movernos de la silla, o el Bar Geli, que nos sorprender con sus famosos cuellos fritos.

Sentarse para descansar lo andado es obligado, en esta tierra además se acaba entendiendo que la tradición gastronómica forma parte de la historia, y en Medina del Campo dejarse guiar por la propuesta del restaurante Villa de Ferias es hablar de tostón y lechazo asado pero también de los mejores pescados del Cantábrico. En el Bar Lisboa encontramos tradición en estado puro con esos toques de innovación que lo hacen atractivo para nuestras rutas descubriendo la Ruta del Vino de Rueda, en pareja, en familia o con amigos.

C

omer en el interior de una bodega subterránea de arquitectura tradicional es, además de un placer culinario, una experiencia que queda en la mente del visitante porque comer un chuletón y compartir unas ricas tablas de ibéricos y de quesos de la zona únicamente tiene rival en El Bodegón de Nava cuando llega la temporada de caza y la localidad de Nava del Rey se convierte en protagonista como destino indiscutible para los amantes de este deporte y de su posterior capitulo en la mesa de los mejores restaurantes.

Siempre guiados por las líneas de viñedo que trazan caminos de cultura y tradición llegamos a Valdestillas para descubrir el Palacio de Banquete Teodoro con más de 30 años apostando en sus fogones por los pequeños productores y artesanos para los grandes eventos que se celebran en esta pequeña localidad de la Ruta del Vino de Rueda.

Grandes referentes cuando hablamos de celebraciones y de buen hacer en la mesa encontramos también en la localidad de Mojados. El complejo hostelero El Cossío pone la tradición y la técnica al servicio del paisaje y los productos de temporada para que la celebración tenga la misma frescura y calidad que los vinos que definen a la Denominación de Origen Rueda.

Entre visita y visita, entre copa y copa, cruzamos la extensión de viñedo para llegar a Medina del Campo con su imponente Castillo de la Mota. Una población llena de vida en la que el vino se entrelaza con lo cotidiano y no podemos más que unirnos a las costumbres locales y visitar varios establecimientos donde el verdejo es el rey.

Un referente histórico como la firma del Tratado de Tordesillas entre España y Portugal bien merece una visita a esta localidad que nos deleita en gastronomía con las brasas del Abrasador El Astral ideal para disfrutar en familia de las fantásticas carnes de la zona.

La curiosidad nos lleva a interesarnos por el Restaurante Bodega Alquira, con su invernadero de verduras y hortalizas con el que abastecen una carta en la que la parrilla es la reina y las bebidas espirituosas tienen marca de la casa, porque te encuentras comiendo en una antigua bodega de destilaciones.

Opciones variadas en Rueda para cualquier hora del día con La Viña de Rueda, que combina su tienda gourmet surtida para dar gusto a los auténticos foodies y gourmets en busca de productos auténticos, con su servicio de cocina en la que la sencillez de los platos se ve magnificada por el mimo de las elaboraciones y la calidez del servicio.

Vivir un territorio a través de la tradición de sus fogones, el buen hacer de sus pequeños productores, la riqueza del campo en las diferentes temporadas y por supuesto la calidad de sus vinos es, sin duda alguna, la mejor opción en cualquier época del año.

Los tradicionales asados de cordero y cochinillo, acompañados del pan y la repostería casera hacen de la Posada El Foro en Rueda una dirección imprescindible en nuestras salidas por la Ruta del Vino de Rueda. Los vinos comparten protagonismo con la rica gastronomía regional y de mercado para convertirse en un valor y un importante aliciente en los viajes a esta región.

Cruzando hasta la provincia de Ávila llegamos a Madrigal de las Altas Torres para disfrutar de la afamada gastronomía de la comarca de La Moraña en el Restaurante Casa Lucio, prestigiosas carnes de Ávila elaboradas según las tradiciones para recuperar los sabores de antaño y hacernos vivir una experiencia única.

Guiados por la búsqueda de la buena mesa llegamos a la Villa Gastronómica de Matapozuelos para descubrir la maestría de las brasas del Mesón de Pedro con sus pinchos de lechazo y haciendo brillar un producto tan desconocido y tan sencillo como el conejo para convertirlo en un manjar perfecto que armoniza a la perfección con nuestros vinos verdejos de Rueda.

Siguiendo las indicaciones de la gran guía roja nos detenemos ante la puerta de La Botica de Matapozuelos, restaurante galardonado con una estrella Michelín. Los asados conviven con la cocina de vanguardia del cocinero Miguel Ángel de la Cruz que busca, en el entorno y en los productos ancestrales derivados de la naturaleza, la inspiración para sus platos, sorprendiendo con la delicadeza de su presentación y su elegante sabor.

Vivir un territorio a través de la tradición de sus fogones, el buen hacer de sus pequeños productores, la riqueza del campo en las diferentes temporadas y por supuesto la calidad de sus vinos es, sin duda alguna, la mejor opción en cualquier época del año.

La Ruta del Vino de Rueda presentada en el plato… ¡buen provecho!