Nuestros pueblos, los hitos en el camino del vino

L

a importancia de la tradición y industria del vino únicamente puede valorarse mirando con detalle la actividad que fluye en sus pueblos.

 

El paisaje dominado por los cambios de estación en los viñedos que convive con los extensos cultivos de cereales une cada pocos kilómetros la historia, la cultura y el patrimonio que forman parte y conforman la historia del territorio que se enmarca en la Ruta del Vino de Rueda.

Un hilo conductor que fusiona el turismo y el vino para otear desde lo alto del Castillo de la Mota en Medina del Campo esta villa monumental por la que pasaron los Reyes Católicos, Santa Teresa, Bernal Díaz del Castillo, Simón Ruiz, San Juan de la Cruz, Fernando de Antequera o Cristóbal Colón.

Siguiendo el hilo de la historia llegar a la localidad de Tordesillas nos traslada a la firma del Tratado de Tordesillas en 1494 entre Castilla y Portugal durante el reinado de los Reyes Católicos y avanzando en el tiempo podemos conocer los detalles de las Guerras de Sucesión por el trono de Castilla o de la Independencia.

En un perfecto cruce de caminos y haciendo honor a su histórico predominio vitivinícola encontramos la Villa de Serrada, privilegio y título que le fue concedido por Carlos II en el año 1697. Un museo al aire libre alimentado en los últimos años por artistas de todo el mundo que han convertido a Serrada en un espacio abierto a la libertad creativa para disfrute de sus visitantes.

Queriendo saber más de los infinitos misterios que encierra una botella de buen vino llegamos a La Cuna del Verdejo, La Seca. Una tradición que empezó con la plantación de las primeras viñas en el s.XVI se traduce hoy en la propuesta de catorce prestigiosas bodegas que elaboran sus vinos en esta localidad.

Difícil o casi imposible es planear nuestra estancia sin que la gastronomía reclame el protagonismo que merece en estas tierras. Matapozuelos, ‘Villa gastronómica’ y capital del conejo, con su excepcional repostería ofrece la posibilidad de degustar los sabores más tradicionales y la vanguardia que abandera el restaurante galardonado con una Estrella Michelin localizado en el centro de la localidad.

‘’Quién señor de Castilla quiera ser, a Olmedo de su parte a de tener’’ así refleja el refranero la importancia de Olmedo en el Medievo que se traslada hoy al viajero porque la visita a esta población debe ir bien señalada en el itinerario. La visita lúdica y sensorial al Palacio del Caballero de Olmedo y el parque temático del Mudéjar de Castilla y León con sus casi 15.000 m2 de exposición son un ejemplo de la oferta cultural de esta localidad, donde el teatro y la literatura cobran vida.

Hablar de tradición cultural vitivinícola nos hace adentrarnos en las entrañas de la tierra para descubrir el lado subterráneo de Pozaldez, con más de 100 bodegas que horadan casi el 50% del término municipal constatando la razón de su apelativo ‘Pozal de Hez’ o ‘abundancia de vino’

Cuando llegamos a Nava del Rey tenemos que hablar de Ciudad porque este es el título honorífico que le concedió Alfonso XII en 1877 como reconocimiento a su importancia y su creciente desarrollo económico. Una tonelería tradicional, sus bodegas subterráneas visitables –una de ellas convertida en restaurante- y el patrimonio artístico de la localidad la convierten en una opción perfecta para descubrir un poco más en profundidad la Ruta del Vino de Rueda.

Por su parte, Nava de la Asunción se denominaba a finales del s. XVI La Nava de Coca y posteriormente, en el año 1773, el Rey Carlos III concedió el título de Villa a Nava, agregando a su nombre el de ‘La Asunción’, Virgen patrona de la población. Los ríos Voltoya y Eresma atraviesan el municipio, incluido dentro de la Denominación de Origen Vinos de Rueda. El obispo Fray Sebastián Esteban de Arévalo y Torres, el poeta Jaime Gil de Biedma, el pintor Isidro Herranz, el escritor Quintín Villagrán y el Militar Segismundo Casado, son personajes ilustres que tienen relación con la Villa.

La perfecta combinación entre patrimonio y naturaleza se materializa en la visita a Castronuño. Las Riberas de Castronuño, declaradas reserva natural, ofrecen la posibilidad de realizar diferentes rutas de senderismo que incluyen un tramo del Camino de Santiago del Levante. Su playa fluvial en el Embalse de San José, la gran variedad de especies animales y el escenario deportivo de pesca son la excusa perfecta para incorporar la naturaleza y el deporte en nuestro viaje.

Hasta Fresno el Viejo nos lleva nuestro interés por la naturaleza para visitar el Aula de la Naturaleza ‘Cañada Natural’ localizada en un palomar y el Museo etnográfico ‘de antaño a hogaño’ que alberga en su interior diversos utensilios que descubrirán formas de vida pasadas a los más jóvenes y arrancaran una sonrisa a los más experimentados del grupo. Sin duda, visitas que unidas a una parada en el parque zoológico La Era de las Aves, convierten a este municipio en destino ideal para disfrutar con niños.

Y siguiendo de sorpresa en sorpresa llegamos a las maravillosas playas fluviales que nos regala el río Eresma a su paso por Hornillos de Eresma. Un entorno natural de excepción rodeado de pinares y viñedos que completa su oferta lúdica con la visita a la Iglesia de San Miguel en la que encontramos una obra del imaginero Juan de Juni representando a San Miguel Arcángel.

Hasta la provincia de Ávila nos llevan nuestros pasos para conocer la grandeza monumental de Madrigal de las Altas Torres. Esta localidad conocida por ser cuna de la reina Isabel I de Castilla recibe al visitante con la incertidumbre de su origen, su relación con personajes ilustres  y habiendo pasado del dominio musulmán al dominio cristiano y viceversa en varias ocasiones a lo largo de la historia. Todo un ejemplo artístico y monumental que es imposible perderse.

El Carpio, históricamente considerada como una localidad de paso, ya que era atravesada por la cañada real que iba de la antigua ciudad de Mérida a Medina del Campo, por su situación en la llanura castellana al suroeste de la capital, rayando con las provincias de Ávila y Salamanca. Actualmente ha mantenido su tradición agrícola y nuevas empresas de productos alimentarios.

La Villa de Mojados rodeada de extensos pinares nos da la posibilidad de visitar uno de los mayores exponentes de la arquitectura mudéjar de la región, la iglesia de San Juan Bautista. El paseo entre sus hermosos parques y jardines llama al sosiego en esta localidad donde ir de vinos nos hace sumergirnos en la cultura y la forma de vida de la Ruta del Vino de Rueda con la posibilidad, además, de seguir los pasos de Carlos V.

Y continuando con el viaje del Emperador, nos recibe Valdestillas, donde Miguel de Cervantes y Saavedra hizo parada y fonda entre 1590-1610 y no dudó en nombrar esta villa en sus obras, La ilustre fregona y El Coloquio de los perros. Su edificio más relevante es la Iglesia de Nuestra Señora del milagro en el que se puede admirar un retablo del s. XVIII obra de Pedro de Correas.

Delimitada por el imponente río Duero y cruzado por el Adaja encontramos la localidad de Villanueva de Duero, bien conocida por los aficionados al senderismo debido a su variedad en cuanto a flora y fauna. Casas de labriegos y casas nobles con sus escudos enmarcan los paseos por el centro del municipio donde se empeñan, para suerte del resto, en no olvidar los oficios y tradiciones más arraigados a la zona.

Nacido al amparo de la unión de tres aldeas: Romaguitardo, Dueñas y Carrioncillo, situado en una pequeñísima hondonada, encontramos Villaverde de Medina. Allí su infancia Alfonso V el Magnánimo, rey de Aragón. Y en la iglesia de Santa María del Castillo encontramos valiosas obras de Gregorio Fernández y Juan de Muniátegui.

Fue en el siglo X cuando encontramos la primera mención histórica de “Roda” (Rueda), nombrada villa por Felipe IV en el XVII y donde encontramos ya documentos de su importancia en el mundo del vino y su posterior desarrollo económico ligado a este sector. En el año 1977 se reconoce la “Denominación de Origen Rueda” y se aprueba definitivamente en 1980, siendo la más antigua de Castilla y León y estableciéndose la sede del Consejo Regulador D.O Rueda en la Villa.

A día de hoy encontramos más de 20 bodegas dentro del núcleo urbano de Rueda, muchas de ellas visitables y orientadas al Enoturismo. Puedes consultar los horarios en la siguiente página: «Viñedos visitables, el origen del vino».