Ruta del Vino de Rueda

Premio especial del público 'RELATOS Y SABORES': Amor en la Soterraña
16/09/2021

Premio especial del público 'RELATOS Y SABORES': Amor en la Soterraña


Premio Especial del Público dotado con una escapada enogastronómica a la Ruta del Vino de Rueda. 

AUTOR:  Nuria 


Siempre he vivido a la sombra de mi hermana mayor. Su simpatía y carisma hacían que todos se fijaran en ella, convirtiéndose en la reina de cualquier evento y haciendo que yo, me sintiera invisible.
Por eso cuando conocí a Juan aquel mes de junio, pensé que mi suerte había cambiado, por fin alguien se fijaba en mí.
Ese año decidí hacer la Ruta del Vino de Rueda con unos amigos.
Coincidimos en la bodega La Soterraña en Olmedo.
No se si fueron aquellos parajes de ensueño, o esa “chispilla” en mi cabeza causada por el Verdejo, pero lo cierto es que una corriente recorrió todo mi cuerpo cuando justo detrás mío, oí su risa. Al girarme y verle me quedé sin aliento, en ese mismo momento tuve la absoluta certeza de qué había encontrado el amor de mi vida.
Nuestras pandillas se unieron y continuamos la ruta juntos.
Fue una experiencia única, la gastronomía de aquellas tierras y su delicioso vino hicieron, junto con la compañía de Juan, que fuesen las mejores vacaciones de mi vida. Entre nosotros surgió una bonita amistad.
Al separarnos unos días después, prometimos no perder el contacto.
Me llamó un par de veces por teléfono y en agosto vino a verme a mi ciudad.
Vivíamos separados por más de cien kilómetros y ese detalle hizo crecer en mí la esperanza de qué a él, también le gustaría que fuésemos algo más que amigos.
Le invité a comer a casa, así podría conocer a mi familia.
Lo que pasó después debí haberlo imaginado, Juan se pasó toda la velada, devorando a mi hermana con los ojos, ella complacida le devolvía las miradas con ese patético pero a la vez encantador rubor que tanto la caracterizaba.
En cuestión de minutos, volví a sentirme invisible.
Poco después de aquello, empezaron una tórrida historia de amor que, para mí desgracia, acabó en boda.
Nunca me he sentido más triste en toda la vida, a duras penas pude contener las lágrimas durante la ceremonia, verles tan felices me consumía, no podía, ni quería evitarlo, les odiaba.
Seis meses después, vienen a darnos la feliz noticia de que van a ser padres. Mi hermana está embarazada de cuatro meses y es un niño. Orgullosa y notablemente emocionada nos dice que va a seguir la tradición familiar y que llamará a su hijo Lorenzo, nombre que llevamos con orgullo los varones primogénitos de nuestra familia.

Sección: Concursos

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