Valdestillas

Valdestillas

Valdestillas

Muy próximo discurre el río Adaja, sobre el que se alza un puente romano con añadidos posteriores. En la iglesia de Santa Mª del Milagro se conserva un retablo barroco del s.XVII. Ermita del Cristo del Amparo, con un Cristo en su interior del s.XVII.

Valdestillas se encuentra a unos 20 kilómetros de Valladolid, rodeado todo él de pinares, en el Valle del Adaja, cuyo río a la altura del pueblo es remansado para conseguir un pequeño salto de agua que permite la instalación de una central hidroeléctrica.

Su edificio más importante es la Iglesia de Nuestra Señora del Milagro.

Del siglo XVIII con restos del XVI como su ábside de planta poligonal. El resto del edificio se configura en torno a una nave cerrada por una bóveda de cañón con lunetos y donde el crucero se cubre con bóveda de arista con yeserías barrocas y decoración de triángulos mixtilíneos y temas vegetales.

En el interior destaca el retablo mayor, obra de Pedro de Correas, del siglo XVIII, donde aparte de otras figuras procedentes de un retablo anterior, destaca la imagen de la patrona y titular de la iglesia.

Además existe otro retablo barroco con una impresionante Inmaculada del siglo XVII, un Cristo crucificado en la sacristía y un crucifijo de marfil del XVII.

El otro edificio de cierta relevancia es la Ermita del Cristo del Amparo, un pequeño templo con espadaña y portada de medio punto, con un Cristo en su interior del siglo XVII.

Cervantes paso por Valdeastillas entre 1590_1610, ya que aqui se situaba la fonda posada mas importante y conocida entre Madrid y Valladolid, y debido a ello nombra a la villa en La ilustre fregona y en El coloquio de los perros.

La fiesta grande del pueblo se desarrolla el 9 de mayo, en honor de la Virgen del Milagro. En el amplio programa de festejos no faltan los fuegos artificiales, las verbenas, los toros, los encierros nocturnos ni el tradicional concurso de cortes.

Existe un parque recreativo, llamado "El Tamarizo", donde se puede disfrutar de un día en plena naturaleza. Cuenta además con instalaciones propias de ello, como mesas, barbacoas y columpios. Su ubicación está en la carretera de Portillo.

La oferta turística del llamado en otro tiempo "Valle de las Astillas", por el gran número de árboles madereros habidos en la zona, se completa con la existencia de alojamientos de turismo rural y varios restaurantes.

CAMINO NATURAL DEL ADAJA
Sin duda, el Adaja es protagonista de esta villa, dejando a su paso un camino natural -convertido ahora en sendero homologado- que permite disfrutar de la naturaleza en torno al río. La combinación de sus diferentes paisajes determina decisivamente el atractivo natural que se presenta en su recorrido y contemplación, en un ambiente de tranquilidad, a la vez que se descubren distintos elementos de interés cultural, así como edificios con soportales de época.

Cabe destacar que en la totalidad del sendero discurre el Camino de Santiago un bien de interés cultural del municipio y que a lo largo del año lo frecuentan peregrinos y turistas de diversas edades y diferentes nacionalidades.

El emperador Carlos V recorrió este sendero en su retirada hacia el monasterio de Yuste el 4 de Noviembre de 1556 dejando así su huella en nuestro municipio ya que también pasó aquella noche en la Posada del pueblo. 

A su paso por el sendero nos encontramos el edificio más importante: la Iglesia Nuestra Señora del Milagro, continuando por la Casa Consistorial y algunas calles de la villa en las que sorprende la singularidad de las casas, donde destaca un curioso busto en lo alto de sus portalones (busto). El sendero continúa por la Ermita del Cristo del Amparo, edificio de ladrillo encalado,y la estación de ferrocarril del municipio, también el puente romano por el cual pasa debajo el río Adaja recibe al caminante mostrando los restos que aún se conservan del puente primitivo como los arranques del ojo central y estribos. A partir de este punto la naturaleza acompaña al visitante en su estado más natural coincidiendo en un tramo del sendero con la localidad de nuestro pueblo vecino Viana de Cega.

Los caminos también pueden concebirse como ‘aulas’ de interpretación y conocimiento de los entornos que recorren. Por tanto, la mayor fortaleza es el entorno y la historia que recorre el sendero.